- 200 g arroz para risotto (de los redondos, normalmente se llama "arborio")
- 1/2 l de caldo (en pastillas, en tetrabrik...)
- unas cuantas setas (si son de las desecadas, hay que ponerlas en remojo antes). Normalmente se utiliza lo que los italianos llaman funghi porcini, los latinistas llaman boletus edulis y otros denominamos con el nombre catalán, ceps.
- 1 cebolla
- vasito de vino blanco
- 75 g parmesano en polvo
- sal, pimienta
- 75 g mantequilla
- En una cazuela rehogamos la cebolla picada con mantequilla.
- Cuando está transparente, echamos las setas (un poco escurridas). Dejamos que cuezan y evaporen el agua.
- Con el fuego suave echamos el arroz y removemos.
- Incorporamos el vasito de vino blanco (la botella se deja cerca: la preparación es lenta y la cocinera puede amenizar la espera con algún vasito: eso sí, es preferible no llegar a esto: pavo ar biski)
- Vamos echando cucharones de caldo caliente poco a poco mientras removemos despacio con una cuchara de madera. Se puede aprovechar el agua de remojar las setas, si está limpia (algunas veces las setas desecadas dejan residuos inclasificables).
- Cuece unos 20 minutos, pero está sujeto a variables misteriosas (fundamentalmente, el tipo de arroz).
- Cuando esté listo, echamos el queso parmesano rallado, un poco de mantequilla y removemos.