sábado, 14 de abril de 2012

El chino de la esquina, I: Sopadajo durgencia

Sección de recetas de María Teresa Gallego.
Te quedan un mendrugo de pan y un huevo. Ah, y un poco de aceite.
Baja al chino de la esquina y compra una cabeza de ajo, un bote de pimentón y una caja de caldo de algo (carne, jamón o pollo); yo tengo preferencia por la marca Aneto.
Sofríe dos dientes de ajo, añade el mendrugo de pan en trocitos y fríelos. Añade una cucharadita de pimentón, revuelve y añade el caldo volando, que el pimentón se quema visto y no visto.
Cuando rompa  a hervir, añade el huevo batido, revuelve hasta que aparezcan filamentos blancos.
Y ya está.

4 comentarios:

  1. Ahí va otra receta todavía más simple: hierve un poco de pan con un chorro de aceite y una ramita de tomillo hasta que el pan se deshaga.
    A mí me encanta.

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  2. Mi chino de la esquina no tiene tomillo en rama.
    Plantaré una matita en la terraza.

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  3. Anda, Johann Christian, tu nombre me suena.
    Si estuvieras leyendo el último libro de Eduardo Mendoza sabrías que en los bazares orientales (nada de "chinos")las plantas son de plástico...

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  4. Te sonará bien, porque tienes un equipo de sonido de gran calidad en casa.

    El bazar oriental me pilla un poco más lejos. A la esquina puedo bajar en zapatillas y con una chaqueta larga encima de ese pijama que no nos quitamos los traductores para traducir. Si es muy de noche y es verano, hasta puedo no ponerme la chaqueta.

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