lunes, 16 de abril de 2012

El chino de la esquina, III: Cuando eso del pan y cebolla no basta

Sección de recetas de María Teresa Gallego: 


Sólo te quedan pan duro y tres cebollas y tú pareja opina que el famoso dicho es literatura sin más.
Baja al chino de la esquina cruzando los dedos para que el queso rallado que tenga no sea de ese hecho con los quesitos que se les han quedado duros los de la fábrica de quesitos en porciones. Si no es emmenthal, que es lo suyo, al menos que sea de hebra gruesa. No será lo mismo, pero un día es un día. Compra también mantequilla y una caja de caldo de pollo.
Corta las cebollas en rodajas y dóralas en la mantequilla hasta que estén muy tiernas. Añade treinta gramos de harina y revuelve.
Fríe el pan duro cortado en rebanadas finas y grandes. O tuéstalas. Puede valer pan de molde muy tostado. Añade un poco de caldo y deja cocer diez minutos a fuego lento.
En una fuente honda que vaya al horno pon capas alternas de pan, cebolla y queso rallado. La primera de pan y la última de cebolla. Añade más caldo. Que no quede demasiado caldoso, pero tampoco muy seco. Un ten con ten entre lo mítico y lo real. Añade una última capa de queso y gratina al horno.

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