Este último, la injusticia social, mereció tal nombre porque un buen día, cuando yo era relativamente pequeña, al ver que no me servían lo que yo consideraba una ración suficiente, declaré muy pomposa: "Esto es una injusticia social". Jerga de la época: ahora habría soltado "Esto es un agravio comparativo".
La receta es simple:
Varias naranjas peladas y cortadas en rodajas.
Se espolvorean con azúcar y se quema con un quemador como este:
Se cubre todo con nata de la buena, no con flor hermosa.
(Ah, perdón... en casa, la flor hermosa es la nata de spray...)
Ah, pues en mi casa tenemos el pollo al supositorio, que es un pollo asado con un limón dentro.
ResponderEliminarLa rana apestosa, que es cualquier pasta de la marca Rana con pesto.
La bisexual, que es la vichyssoise.
El marmolejo, que es el salmorejo.
Y los cuernos flacos, que son los copos de arroz, trigo o lo que sea.