viernes, 20 de abril de 2012

Idiolectos familiares: injusticia social

No sé si mi familia cultivaba más que otras el idiolecto familiar, pero lo cierto es que la jerga a ratos llegaba a ser incomprensible. Preparábamos barrigas de vieja (en casa eran crêpes, aunque veo en google que en algún lugar denomina algún tipo de tortita), pedíamos las bolingas (albóndigas) en ración (12 unidades) y bautizábamos las distintas recetas según nos pareciera oportuno (pollo de chuparse los dedos o injusticia social).
Este último, la injusticia social, mereció tal nombre porque un buen día, cuando yo era relativamente pequeña,  al ver que no me servían lo que yo consideraba una ración suficiente, declaré muy pomposa: "Esto es una injusticia social". Jerga de la época: ahora habría soltado "Esto es un agravio comparativo".

La receta es simple:
Varias naranjas peladas y cortadas en rodajas.
Se espolvorean con azúcar y se quema con un quemador como este:


Se cubre todo con nata de la buena, no con flor hermosa. 
(Ah, perdón... en casa, la flor hermosa es la nata de spray...)

1 comentario:

  1. Ah, pues en mi casa tenemos el pollo al supositorio, que es un pollo asado con un limón dentro.
    La rana apestosa, que es cualquier pasta de la marca Rana con pesto.
    La bisexual, que es la vichyssoise.
    El marmolejo, que es el salmorejo.
    Y los cuernos flacos, que son los copos de arroz, trigo o lo que sea.

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